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Tras el asentamiento de griegos y cartagineses a
orillas del río Tyris, y la segunda Guerra Púnica, los romanos fundaron en
el año 138 a.c. la ciudad de Valentia, nombre que aun conserva.
Las invasiones bárbaras rompen con la romanización facilitando la
ruralizacion y la casi desaparición de las actividades comerciales.
Valencia pasa más tarde bajo la influencia visigoda, periodo poco
conocido, durante el cual se acuña moneda en nuestra ciudad y es también
sede a mediados del siglo VI de un importante concilio. Las luchas
internas, los problemas económicos y la aparición de la peste hace que el
Islam aproveche este caos interno y comience de forma pacífica la
ocupación de tierras valencianas en el año 709.
Tras un primer periodo de asentamiento renace un periodo de prosperidad,
gracias al perfeccionamiento del sistema de regadío creado por los
romanos, y al despertar económico potenciado por una sede de industrias
florecientes tales como la del papel, seda, piel, textil, cerámica, vidrio
y orfebrería.
A la muerte de Almanzor, el estado se fragmenta, apareciendo los llamados
reinos taifas. Valencia cae en manos de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid, por
unos años hasta su muerte y es reconquistada definitivamente en el año
1238 por Jaime I ( 23Kb ) .
Durante el siglo XV, Valencia ciudad, pasa por un desarrollo vertiginoso,
creciendo de los 4,000 habitantes que tenía a principios de siglo a más de
80,000 en 1483. La producción agrícola e industrial, así como el comercio,
alcanza una expansión sin precedentes, y durante el reinado de Alfonso el
Magnánimo, Valencia se convierte en una de las capitales más florecientes
de Europa por su actividad cultural y financiera.
El mantenimiento de la política mediterránea y el apoyo económico prestado
por los banqueros valencianos a la corona, en el descubrimiento de
América, crea un problema de descapitalización y una tendencia en las
clases acomodadas a vivir de rentas, dando como consecuencia un aumento de
precios y un decaimiento del comercio, lo que degenera, aunque sin éxito,
en una sublevación de los gremios (Germanías).
Ya en el siglo XVII la expulsión de los moriscos y judíos, y el cada vez
más preponderante poder de la nobleza, provoca la ruina del país y la
bancarrota de la Taula de Canvis en 1613.
A la muerte de Carlos II, y durante la Guerra de Sucesión entre las Casas
de Austria y de Borbón, se produce de nuevo una controntación entre el
campesinado, "maulets", y la nobleza, "botiflers", siendo éste el grupo
vencedor en la batalla de Almansa en 1707, lo que da como resultado una
fuerte represión, la consolidación de la monarquía centralista y la
consiguiente pérdida foral, así como una progresiva degradación de la
autonomía cultural y política.
El siglo XIX se inicia con epidemias entre la población y el
desvanecimiento de las perspectivas liberales con la instauración del
absolutismo tras el regreso de Femando VII y, más tarde, durante las
guerras carlistas, con el fracaso de los grupos republicanos.
La burguesía será durante este tiempo la gran beneficiada, ofreciendo su
apoyo a la monarquía y aprovechando el auge de la exportación y las
finanzas.
La mejora y extensión de los cultivos con productos hortícolas, la
exportación de cítricos, vino y arroz, la creación de nuevos medios de
transporte como el vapor y la aparición a principios del siglo XX de
industrias metalúrgicas, fábricas textiles, centrales eléctricas, permiten
presentar en 1909 una nueva imagen sobre la industria valenciana en la
Gran Exposición Regional.
Durante un corto periodo de la Guerra Civil, entre noviembre de 1936 y
octubre de 1937, Valencia se convirtió en sede del gobierno republicano.
El despertar de la economía no se produce hasta los años 60, en los que
coincidiendo con una etapa de prosperidad económica mundial, se desarrolla
de manera vertiginosa un importante movimiento industrial y agrícola, así
como un aumento demográfico inmigratorio de gran importancia.
Valencia cuenta hoy con cerca de 800.000 habitantes y es la capital de la
Comunidad Valenciana y su gobierno, la Generalitat Valenciana, integrada
por las provincias de Castellón, Alicante y Valencia.
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