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Para comprender y valor con rigor cualquier obra
humana, de carácter artístico o científico. Es necesario situarse en el
contexto histórico y cultural en el que fue concebida.
Dado que el Libro conplido en los iudizios de las estrellas es de carácter
astrológico y fue traducido al romance en la segunda mitad del siglo XIII
en la corte de Alfonso X el Sabio, convendría recordar el contexto
cultural en el que fue traducido.
El Islamismo puso a los árabes en contacto con centros de antiguas
culturas, como Mesopotamia, o que lo eran en la época de la conquista
árabe, como Persia, Siria, India o que conservaban restos de la cultura
helénica o romana, como España, Cirenaica o Egipto.
Un pueblo no puede asimilar la cultura de otro sí no es capaz de entender
su lengua. Así como los árabes consiguieron superar la barrera lingüística
que los separaba de la civilización griega en el siglo IX, época en que
aparecen las primeras traducciones del griego al árabe, los sabios
europeos debían descubrir los misterios de la lengua árabe si querían
apreciar y absorber la cultura científica del Islam, lo que consiguieron
durante el siglo XII. En este siglo se admitía la necesidad de conocer a
fondo la lengua árabe para ser un científico de un nivel aceptable, pues
de lo contrario se colocaba a merced de traductores poco versados en la
ciencia, hasta tal punto que no había ningún matemático o astrónomo que no
fuese moro, judío o griego.
A mediados del siglo XII se inicia una oleada de traducciones. Al
principio, éstas lo fueron, casi exclusivamente del árabe al latín, pero
hacia el siglo XIII lo fueron del árabe al castellano, del árabe al
hebreo, del griego al latín, o del árabe al hebreo y después del hebreo al
latín. Los centros principales desde los que se extendió el conocimiento
de la ciencia árabe fueron Sicilia y Toledo.
La ciudad de Toledo, dominada por los árabes durante varios siglos antes
de ser reconquistada por Alfonso VI en 1085, era un lugar propicio para la
comunicación de los conocimientos, puesto que las bibliotecas de esta
ciudad contenían una extensa colección de manuscritos islámicos y había
una población cosmopolita, formada principalmente por árabes, cristianos y
judíos, muchos de los cuales hablaban árabe.
Toledo fue el centro más activo, donde acudieron numerosos sabios de toda
Europa formando en el siglo XII la escuela de Traductores de Toledo. A
Gerardo de Cremona se le atribuye la traducción de más de 85 obras en la
segunda mitas del siglo XII; entre ellas tradujo de Al-Zarqali el Archatel
de los latinos, que fue constructor de instrumentos y astrónomo del siglo
XI, las Tablas Toledanas, compilación de observaciones que sirvieron de
base para la preparación de las Tablas Alfonsinas que ordeno compilar
Alfonso X el Sabio (1221-1284).
Alfonso X, rey de Castilla de 1252 a 1284, sobresalió por su
extraordinaria labor científica y cultural. Estimuló y dirigió la
colaboración entre las culturas cristianas, árabe y judía con los trabajos
de traducción y redacción de su scriptorium, continuación de la Escuela de
Traductores de Toledo.
Además de su obra histórica, jurídica, literaria y musical, Alfonso X
fomentó la traducción de libros astronómicos y astrológicos, especialmente
de procedencia árabe y judía, traducidos generalmente al latín y de éste
al castellano. Entre éstos podemos citar los Libros del saber de
astronomía y los cuatro libros astrológicos: el Libro de las cruzes, el
Libros conplido en los iudizios de las estrellas, el Libros del cuadrante
señero y el Picatrix, en los que se mezclan enseñanzas astronómicas,
cabalísticas, virtudes de las piedras, etc. Parecido al Picatrix es el
Lapidario, cuyo original árabe fue obra de Yhuda Mosca en el siglo XI,
siendo un libro en el que la astrología aparece ligada a la ciencia de las
piedras y la medicina, característica del momento.
El difícil saber cual fue exactamente la participación del monarca en
estos trabajos, pero sabemos que participo personalmente en la redacción
de los prólogos.
Para disfrute de la corte redactó el Libro del axedrez, dados e tablas,
utilizando básicamente textos árabes, donde expone el simbolismo de las
figuras y movimiento del ajedrez. Alfonso X también fue un impulsor de
obras didácticas y tradujo del árabe al castellano el Libro de los
animales que caçan.
El extraordinario impulso cultural alfonsí fue el inicio de un despertar
cultural que continuó durante el reinado de su hijo Sancho.
Valencia año 1997
A José Luis Carrión imperturbable perseguidor de la utopía
TOMAS PARDO SALCEDO
Profesor de Educación Secundaria
Aquí comienzan los capítulos de la tercera parte del libro
conplido en los juicios de las estrellas, el que compuso Aly hijo de Aben
Ragel, y este libro se divide en cinco partes.
En la primera parte habla de la .VIII.ª casa y de sus demandas, y hay en
ella dos capítulos.
En la segunda parte habla de la .IX.ª casa y de sus demandas, y hay en
ella .XVI. capítulos.
En la tercera parte habla de la .X.ª casa y de sus demandas, y hay en ella
.VIII. capítulos.
En la cuarta parte habla de la .XI.ª casa y de sus demandas, y hay en ella
.VI. capítulos.
En la quinta parte habla de la .XII.ª casa y de sus demandas, y hay en
ella .V. capítulos.
Y así se cumple la tercera parte de este tercer libro, y hay en él .XXXVII.
capítulos.
Estos son los capítulos de la primera parte de este tercer libro.
El primer capítulo habla de la .VIII.ª casa y de sus cuestiones.
El capítulo segundo habla del hombre que no está en el lugar, si está vivo
o no.
Estos son los capítulos de la segunda parte de este tercer libro.
El capítulo .III.º habla de la novena casa, de sus significados y de sus
demandas.
El capítulo .IV.º habla de los caminos y de las carreras[1].
El capítulo .V.º habla de saber sobre quien está de carrera y sobre qué
será de él en su andadura.
El capítulo .VI.º habla de saber sobre quien está de carrera, o fuera por
otra cuestión, si vendrá pronto o si tardará mucho.
El capítulo .VII.º habla de saber, qué será de quien entra en la villa,
según la hora en que entra.
El capítulo .VIII.º habla de saber, cuando sale el rey de la villa, qué
será de los que deja en su lugar.
El capítulo .IX.º habla de la demanda que hace el hombre, si le es mejor
la villa en la que está, o le será mejor la villa a la que va.
El capítulo .X.º habla de la venida del que está fuera, y sobre cuándo
vendrá.
El capítulo .XI.º habla de la demanda sobre muchos hombres que están
fuera, cuáles vendrán o de qué manera.
El capítulo .XII.º habla de las visiones de los sueños y de sus signos.
El capítulo .XIII.º habla de la demanda que hace el soñador, sobre lo que
vio en su sueño.
El capítulo .XIV.º habla sobre la nave y los que van en ella.
El capítulo .XV.º habla de la demanda sobre ciencia o saber de hombre, si
es verdad o mentira.
El capítulo .XVI.º habla de la demanda sobre obra de alquimia.
El capítulo .XVII.º habla de la demanda sobre preso o cautivo.
El capítulo .XVIII.º habla de la demanda acerca de hombre que teme alguna
cosa y sobre quien es echado de algún lugar, y qué les acontecerá a
cualquiera de ellos.
Estos son los capítulos de la .III.ª parte de este tercer libro.
El capítulo .XIX.º habla de la casa .X.ª y de sus cuestiones.
El capítulo .XX.º habla de la demanda sobre el hombre que quiere pedir
portiello[2] al rey, si lo tendrá o no.
El capítulo .XXI.º, habla de la demanda sobre los aportellados[3] del rey,
sobre cuánto les durará aquel portiello.
El capítulo .XXII.º habla de saber cuánto duran los reyes y los que tienen
señorío, sus vidas y a qué grado llegan de alteza.
El capítulo .XXIII.º habla de la demanda sobre el hombre que tiene señorío
por mano de rey, o portiello, cuánto le durará.
El capítulo .XXIV.º habla de saber sobre el aportellado del rey o sobre
quien tiene señorío, si tendrá mucha riqueza o no, y qué será de él en su
dignidad, por su propio signo.
El capítulo .XXV.º habla sobre la demanda sobre el hombre que quiere pedir
dignidad a señor o de rey, si la tendrá o no.
El capítulo .XXVI.º habla sobre la demanda de un hombre, respecto a qué
oficio le será mejor.
Estos son los capítulos de la .IV.ª parte de este tercer libro.
El capítulo .XXVII.º habla sobre la .XI.ª casa y de sus demandas.
El capítulo .XXVIII.º habla de la demanda sobre cosas en que se tiene
confianza.
El capítulo .XXIX.º habla de saber la armonía que existe entre dos
hombres, o dos cosas o animales.
El capítulo .XXX.º habla de saber sobre las avenencias, las amistades y
las enemistades.
El capítulo .XXXI.º habla de saber que acaecerá de bien o de mal entre dos
hombres.
El capítulo .XXXII.º habla de saber cuándo sucederá lo bueno y cuándo lo
malo, y en qué tiempo será.
Estos son los capítulos de la .V.ª parte de este tercer libro.
El capítulo .XXXIII.º habla de la casa .XII.ª y de sus cuestiones.
El capítulo .XXXIV.º habla de correr los caballos y de saber cuál ganará.
El capítulo .XXXV.º habla sobre la demanda por los enemigos.
El capítulo .XXXVI.º habla de las venganzas.
El capítulo .XXXVII.º habla de la demanda del hombre que se quiere juntar
con uno de dos hombres, cuál de ellos será mejor.
Y aquí acaban los capítulos de la tercera parte principal del Libro
conplido de los juicios de las estrellas. Y aquí acaban los capítulos de
la tercera parte principal del Libro conplido de los juicios de las
estrellas.
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[1] Viajes realizados con objetivos determinados.
[2] Poder. Mando sobre; un feudo, siervos y tierras.
[3] Que mandan o tienen poder sobre siervos y tierras, validos,
lugartenientes
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